La última actualización de Amazon relativa a los criterios de posicionamiento pasa por el algoritmo A10, un modo de clasificación que supone una mejora sustancial y que los expertos en SEO han estudiado hasta determinar cuáles son los factores principales que el algoritmo A10 contempla, y que detallaremos a continuación:

Historial de ventas. Se trata de un rasgo distintivo que ya contemplaba A9 y que continúa siendo un factor determinante en el posicionamiento. El historial de ventas de un producto informa sobre el éxito que tiene entre los consumidores. En este sentido, es necesario cuidar el stock, ya que una falta de existencias podría desembocar en un historial de ventas discontinuo. Si bien es el conjunto lo que A10 tiene en cuenta, las ventas recientes tienen un mayor peso en la ecuación, pues informan de la vigencia del producto.

Impresiones. Se trata de un indicador de interés que contempla no sólo aquellas veces que el producto se muestra dentro de la plataforma, sino también cuántas impresiones recibe a través de sitios de afiliados. El uso adecuado y estratégico de las categorías a las que se adscriben los productos será muy relevante para obtener buenos resultados en esta métrica.

Tasa de clics. Este indicador también estaba contemplado en el algoritmo A9 como factor determinante, pues un elevado volumen de clics es señal inequívoca de que dicho producto despierta interés entre los usuarios, independientemente del buscador al que nos refiramos, sea específico o generalista. Huelga decir que la promesa del título y la imagen externa debe ser cumplida una vez que el usuario acceda a las características del producto, ya que si no se incrementaría el rebote o la tasa de conversión no alcanzaría el mínimo exigido por este mismo algoritmo A10.

Tasa de conversión. El algoritmo A10 continúa utilizando el indicador de la tasa de conversión, debido a que se encuentra entre los más importantes a la hora de determinar si el producto que se posicione repercutirá en el mayor número de ventas posible. La tasa de conversión es la métrica más interesante para el propio Amazon, pues no hay que olvidar que el marketplace recibe una comisión por cada una de las ventas que se generan en su plataforma y conviene identificar aquellos productos con mayor éxito.

Campañas PPC. Su importancia desciende notablemente en relación a la que le otorgaba A9. Es lógico si tenemos en cuenta que, en sí mismas, no representan la excelencia de un posicionamiento orgánico otorgado por los propios consumidores mediante su confianza en los productos y en las compras. Bien es cierto que una campaña PPC en Amazon bien orquestada puede generar un pico de tráfico y un volumen de ventas tan elevados que inevitablemente repercutirá positivamente en el posicionamiento del producto, pero el algoritmo A10 no les concede peso por sí mismas.

Autoridad del vendedor. Se trata de una métrica que entraña una complejidad subyacente, ya que se construye a partir de la antigüedad del vendedor en la plataforma, el volumen de su catálogo, la tasa de devoluciones de producto y su frecuencia o las valoraciones que ha recibido por parte de los clientes. Una vez calculada la autoridad del vendedor, será este dato el que influya en el posicionamiento de cada uno de los productos que ofrece en la plataforma.

Ventas. La métrica de las métricas, porque, ¿para qué estamos aquí, entonces, si no es para vender? Cualquier tipo de venta que se produce tiene una incidencia en el posicionamiento, ya se trate de ventas orgánicas (aquellas que se producen a raíz de una búsqueda dentro del propio marketplace), ventas on-site (las que se producen a partir de la propia navegación del usuario por Amazon sin que medie una búsqueda), ventas off-site (aquellas que llegan a través del enlace de una web tercera) o ventas cruzadas (las generadas a partir de una recomendación de «productos similares»).