El algoritmo A9 es propiedad de Amazon y se dedica a la gestión de su motor de búsqueda. Lo hace a partir de datos como los patrones de tráfico de clientes, el historial de compras, las consultas de búsqueda y un índice basado en el texto de las millones de páginas de productos del marketplace.

Con todos estos datos y algunos más, el algoritmo A9 es capaz de predecir lo que es más probable que compre un cliente en base a su consulta en el motor de búsqueda de Amazon, lo que hará que un producto destaque entre sus competidores a partir de un buen posicionamiento.

John Doppler, autor independiente que ha analizado el algoritmo de Amazon en profundidad,  asegura que, aunque el marketplace nunca desvele este dato, es posible extraer algunas conclusiones acerca del funcionamiento del algoritmo, por ejemplo, diversos investigadores del SEO en Amazon han concluido que:

  1. Cada venta o descarga de un artículo es contabilizado como un punto de cara a su inclusión en la lista de los productos más vendidos.
  2. Diariamente, la puntuación conseguida el día anterior es dividida entre dos y el resultado se añade a los puntos conseguidos ese día.
  3. Para cada categoría, Amazon clasifica los productos de la lista en base a las últimas puntuaciones.

Más contundente es la publicación de MIT Technology Review, que defiende que “el algoritmo de Amazon no recomienda lo mejor para tu bolsillo, sino para el suyo”. De hecho, los autores del artículo aseguran que “los 250 productos más sugeridos suelen ser un 20% más caros que las versiones más asequibles disponibles en la web. Y si el artículo es del propio Amazon, oculta los gastos de envío para favorecer la compra”.

Nosotros no seríamos tan tajantes, pero de lo que sí estamos seguros es de que el algoritmo A9 de Amazon está pensado para mostrar aquellos productos que se estima generarán mayor número de ventas, pues no olvidemos que a más ventas, más beneficios para el marketplace.

Sin embargo, creemos que en el caso de A9, los intereses tanto de Amazon como de los compradores convergen: los clientes siempre comprarán lo mejor según el criterio de relación calidad-precio; esto generará que se incrementen las ventas de un determinado producto, A9 lo rastrea y lo muestra más, lo que genera más ventas y, con ello, más beneficios para el intermediario.

Volviendo a establecer un parecido con el funcionamiento de los algoritmos que determinan los rankings de Google, mientras que éstos utilizan el click-through-rate (CTR) de los diferentes resultados en una página de resultados (SERP) como un factor que influye en los cambios de los rankings, Amazon da un paso adelante ya que, por encima del CTR, valora el CTS (click to sales): es decir,  aunque un producto tenga un CTR más bajo, si genera más ventas, continuará en primera posición.

A pesar de que las verdaderas razones del algoritmo A9 seguirán siendo un misterio, a través del ensayo-error de un gran número de vendedores se sabe, entre otras cosas, que las ventas recientes y el historial de conversión poseen un peso fortísimo a la hora de conceder ventaja en el posicionamiento. El reto es cómo aumentar las ventas y el número de conversiones de productos nuevos cuando ya están en desventaja en el ranking de búsqueda.

Puede sonar como un ciclo imposible para los nuevos vendedores, con bajas clasificaciones de búsquedas y ventas, pero con una estrategia sólida de SEO y una buena campaña, diseñada por especialistas del SEO en Amazon, es posible lograr importantes resultados.

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